Valladolid es una ciudad española situada en el centro de la Comunidad Autónoma de Castilla y León. Es la capital de la provincia de Valladolid y de la comunidad autónoma de Castilla y León, pertenece a la región histórica de Castilla y fue sede de la corte imperial española. Limita geográficamente con las siguientes provincias: al suroeste con Salamanca, al sur con Ávila, la sureste con Segovia, al noreste con Burgos, al norte con Palencia, al noroeste con León, y al oeste con Zamora.
El origen del nombre de la ciudad no está del todo claro, antaño se creía que provenía de Valledolit o Valle de Olit, un moro que supuestamente poseía la ciudad, pero esta teoría está hoy desechada. Otro posible origen pudiera ser Vallis olivetum, es decir, Valle de los Olivos, aunque dado el clima extremo de la ciudad no es muy probable que hubiera gran cantidad de olivos en la zona. El origen más probable de la palabra parece provenir de la expresión celta Vallis tolitum (Valle de Aguas), ya que se encuentra en la confluencia del río Pisuerga y de la Esgueva, que antes de su canalización se extendían por varios ramales. Otra teoría, y esta más probable por el gentilicio "vallisoletanos" es que quiera decir "valle del sol" o "valle soleado" (en la edad media era calificada como "Vallisoletum"), por la gran cantidad de horas de Sol que recibe el valle tanto en invierno como, sobre todo, en verano. Por último, también existe la teoría de Valladolid como contracción de "valle de lid", lugar por su llanura donde se reunían los clanes y tribus prerromanos para sus enfrentamientos armados.
También existen otros dos términos para denominar a esta ciudad:
Pucela, de la procedencia de este término existen dos teorías. Los historiadores e investigadores aseguran que son simples suposiciones, pero han entrado en el corazón del pueblo y ya nadie duda de su veracidad.
Se cuenta que en el siglo XV, unos cuantos caballeros vallisoletanos fueron con sus huestes a Francia, a luchar del lado de Juana de Arco en contra de los ingleses. A Juana de Arco la conocían como la Doncella de Orleans. En francés, doncella se dice pucelle y en el castellano que se hablaba en aquella época, la palabra era muy parecida: pucela. Al terminar la guerra, los caballeros volvieron a Valladolid y comenzaron a contar sus hazañas y galanteos y todo lo sucedido con la pucela de Orleans. A partir de entonces empezaron a llamarles pucelanos y de ahí salió el epónimo de Pucela.
El profesor de la Universidad de Valladolid don Celso Almuiña, tiene su segunda teoría: Valladolid se encuentra en un valle y está regada por el río Pisuerga, el Esgueva, el Duero y hasta se puede añadir el Canal de Castilla. Por lo tanto es una charca en mitad de un entorno seco. Esa charca bien se puede llamar poza, y de poza, pucela.
Alguna teoría más sobre el origen de dicho nombre se puede encontrar en esta página
Sea como fuere, el caso es que en el estadio de fútbol de la ciudad no se vitorea ¡Valladolid!, sino ¡Pucela!
Y por otro lado tenemos el término de Pincia, que parece tener un origen mucho más culto. Cerca de Peñafiel existió una importante ciudad celta: Pincia. El identificar a Valladolid con esta ciudad proviene del Renacimiento y la costumbre que imperaba en aquella época de relacionar todo con las civilizaciones griega y romana. Más tarde se demostró que Valladolid no tiene nada que ver con esta villa que además tampoco era romana sino celtíbera (vaccea), aunque este tercer nombre de la ciudad ha quedado ya asentado entre los vallisoletanos.
Los primeros asentamientos conocidos en la actual provincia de Valladolid datan de mucho tiempo atrás, existiendo en la zona yacimientos de pueblos vacceos, que fueron los primeros pobladores no nómadas y como el resto de pueblos celtas que llegaron a la península, provenían del norte de Europa.
De esta civilización, que fue exterminada por los romanos, su máximo exponente es Pincia (Pintia), en la actual localidad de Padilla de Duero. Durante años, se creyó que Valladolid era la antigua Pintia, hasta que las excavaciones arqueológicas demostraron la verdadera ubicación de la ciudad vaccea.
El núcleo inicial de la ciudad se localizaba en la zona de la plaza de san Miguel y el Rosarillo, en torno a la iglesia de San Pelayo, y estaba rodeado por una primera empalizada. Los estudios arqueológicos actuales determinan que Valladolid pudo contar hasta con 3 murallas diferentes, cuyos escasos restos tratan de recuperarse en la actualidad.
En el siglo XI, durante el repoblamiento de la meseta, el rey de Castilla y León Alfonso VI encargó al conde don Pedro Ansúrez y a su esposa doña Eylo su poblamiento. Sin embargo, hasta que Alfonso VI otorga el señorío de la misma al conde Pedro Ansúrez en 1072, se produjo el crecimiento de la ciudad. Don Pedro hizo construir un palacio para él y su esposa, Doña Eylo, que no se conserva. También edificó la Colegiata de Santa María (lo que la otorga el rango de villa) y la iglesia de La Antigua. En 1208 Alfonso VIII la nombra ciudad cortesana, convirténdose en el centro cultural de Castilla.
Durante los siglos XII y XIII Valladolid experimentó un rápido crecimiento, favorecido por los privilegios comerciales otorgados por los monarcas Alfonso VIII y Alfonso X El Sabio. En 1346 el Papa Clemente VI otorga la bula que permite la creación de la Universidad. Durante estos siglos la ciudad servía frecuentemente como residencia real y sede de las Cortes. El Alcazarejo fue transformado en Alcázar Real y la reina María de Molina se hizo edificar en la ciudad un palacio, que fue su residencia habitual. El 14 de Octubre de 1469 Isabel de Castilla y Fernando de Aragón (que sería Fernando II de Aragón) celebran su matrimonio en secreto en el Palacio de los Vivero.
En 1489 se establece definitivamente el tribunal de Chancillería y en 1500 el de la Inquisición, para juzgar actos de Herejía, dando lugar a la celebración de los Autos de Fe. En 1506 muere en Valladolid Cristóbal Colón, su cuerpo fue enterrado en Valladolid bajo lo que hoy es la calle Constitución, aunque fue trasladado posteriormente. La ciudad pierde todos sus privilegios, retirados por Carlos I, hijo de Juana la Loca y Felipe el Hermoso, en represalia contra los comuneros que se opusieron a su ascensión al trono. En Villalar cada 23 de abril se celebra el Día Nacional de Castilla y León para recordar lo ocurrido en esta tierra. Durante esta época Valladolid fue la capital del imperio español de Carlos I de España y V de Alemania, cobrando gran importancia política, judicial y financiera. El 21 de mayo de 1527 nace Felipe II en el Palacio Pimentel. En 1561 la ciudad fue arrasada por un pavoroso incendio, Felipe II se comprometió a reconstruir la ciudad, dotándola de la primera plaza mayor regular de España. Su decisión de trasladar la corte de Valladolid a Madrid no sólo dejó una catedral a medio construir. El desmantelamiento de todo el entramado administrativo y comercial que atraía la presencia de la corte en la ciudad trajo consigo una época de decadencia de la que la ciudad no comenzó a recuperarse hasta el siglo XIX. Aún así experimentó una pequeña expansión, culminando en la concesión del título de Ciudad, pero nada se podía comparar con los años en los que Valladolid era capital del Imperio en el que no se ponía el Sol. En 1601 Felipe III trasladó de nuevo la corte a Valladolid, pero se volvió a mudar en 1606.
La pérdida de la Corte supone un gran cambio para la ciudad que sufre un grave proceso de decadencia, sólo mitigado a partir de 1670 con la implantación de talleres textiles que anuncian la industrialización posterior.
Durante este siglo la ciudad comienza a resurgir. Fue tomada en
1808 por el General francés Dupont, y liberada por el ejército mandado por
Wellington en julio de
1812. A partir de 1830, con la desamortización y la reordenación en
provincias del territorio español se reactiva tímidamente el comercio y la
administración. Cuando Mendizábal transfiere los inmensos huertos y jardines de
los conventos y sus edificios se aprovecha la oportunidad para abrir nuevas
calles o crear servicios públicos en los nuevos edificios.
La llegada del ferrocarril a Valladolid supone un gran impulso y marca la
dirección de crecimiento de la ciudad. Durante este siglo la ciudad no crece
notablemente, pero su estructura interna cambia, se abren nuevas calles, se
abren nuevas plazas y jardines, como el del Poniente, se reforma el Campo
Grande, y se encauza y desvía el río Esgueva, lo que supone el fin de las
inundaciones en la ciudad. Todo esto es posible gracias a la gestión de grandes
alcaldes como Miguel Íscar.
La ciudad de Valladolid vivió la inestabilidad propia de la política española de las primeras décadas del siglo pasado. La población saludó la instauración de la República en 1931, democracia que fue traicionada de forma sangrienta con la Guerra Civil (1936-39), en la que desde un primer momento Valladolid (donde se habían fusionado en un acto celebrado en el Teatro Calderón la mañana del 4 de marzo de 1934 Falange Española y las JONS) como el resto de Castilla la Vieja quedan en la zona nacional. Tras la postración de los primeros años de la posguerra, desde los 50 Valladolid experimenta un importante cambio debido a la instalación de industrias automovilísticas (como FASA - Renault) y de otros sectores (Endasa, Nicas). La absorción de miles de emigrantes procedentes del éxodo rural del campo castellano provoca un importante crecimiento demográfico y urbanístico. Este último se produce de forma totalmente descontrolada, nacen nuevos barrios obreros (como La Rondilla) y se produce una pérdida irreparable de patrimonio urbano en el casco viejo: edificios antiguos, incluyendo decenas de palacios renacentistas, fueron demolidos para construir bloques de pisos de gran altura que rompen la armonía arquitectónica de la ciudad.
Valladolid continúa su crecimiento con la llegada de la democracia a España. Con las primeras elecciones municipales democráticas (1979) llegan los socialistas a la alcaldía (el socialista Tomás Rodríguez Bolaños se mantiene como alcalde desde 1979 a 1995, año en que el Partido Popular vence las elecciones, manteniéndose en la alcaldía hasta hoy con el alcalde Francisco Javier León de la Riva). En la década de los ochenta surgen nuevos barrios residenciales (como Parquesol) que provocan un crecimiento de la ciudad en su extensión. La ciudad se convierte en sede de las instituciones básicas de la Comunidad Autónoma de Castilla y León en 1987: Cortes de Castilla y León y Junta de Castilla y León (con la presidencia), lo que se equipara habitualmente con la capitalidad de la comunidad. Valladolid desborda sus propios límites y salta a municipios del entorno. Esta transformación urbana ha sido definida por el catedrático emérito de Geografía urbana Jesús García como el paso «de la ciudad a la aglomeración».
El clima de Valladolid es mediterráneo continental. Probablemente el viejo refrán castellano 'Nueve meses de invierno y tres de infierno' lo caracteriza a la perfección. Las temperaturas son frescas, con una media anual de 12,3° e inviernos fríos con frecuentes nieblas y heladas (61 días de heladas de media), aunque son infrecuentes las grandes nevadas por la particular situación geográfica de la ciudad. Los veranos son por lo general calurosos y secos, con máximas en torno a los 30°, pero mínimas frescas. Los récords de temperaturas son los 40,2° del 19 de julio de 1995 y los -11,5° del 14 de febrero de 1983. En el observatorio de Villanubla las temperaturas son más bajas. Las precipitaciones, aunque escasas, al estar en la zona más árida de la Meseta norte, están repartidas de forma bastante regular a lo largo del año, si bien hay un mínimo acusado en verano y otro en marzo. Al año hay 2.534 horas de sol y 71 días de lluvia.
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Observatorio de Valladolid |
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1971-2000 |
ene |
feb |
mar |
abr |
may |
jun |
jul |
ago |
sep |
oct |
nov |
dic |
TOTAL |
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Temp. máxima (°C) |
8,3 |
11,4 |
15,0 |
16,3 |
20,5 |
25,9 |
30,4 |
29,8 |
25,7 |
18,8 |
12,6 |
8,8 |
18,6 |
|
Temp. mínima (°C) |
0,0 |
0,9 |
2,3 |
4,0 |
7,2 |
10,7 |
13,3 |
13,6 |
10,9 |
6,9 |
2,9 |
1,3 |
6,2 |
|
Precipitaciones (mm) |
40 |
32 |
23 |
44 |
47 |
33 |
16 |
18 |
31 |
42 |
51 |
56 |
435 |
[editar]
Posee una población de 321.001 habitantes INE 2005.
En los últimos años la ciudad de Valladolid ha ido perdiendo población en favor de su franja periurbana, donde prolifera el crecimiento de nuevas áreas residenciales. Esta cuenta con 383.894 habitantes y es la 19ª área de España en población. El encarecimiento de la vivienda en la capital, la falta de una política adecuada de planeamiento urbano y como consecuencia de ello, el incremento de los problemas asociados al tráfico rodado, originaron cambios residenciales de carácter centrífugo. Las parejas jóvenes optan por tanto por la adquisición de una vivienda en los municipios de la periferia, cuyo crecimiento demográfico deriva del propio vaciamiento de la ciudad (de 330.700 habitantes en 1991 a los 321.001 de la actualidad) y del asentamiento de familias procedentes en menor medida, de otros municipios de la provincia.
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Evolución demográfica de Valladolid entre 1991 y 2005 |
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330 700 |
319 805 |
316 580 |
321 713 |
321.001 |
La ciudad dispone de un patrimonio turístico importante: la Semana Santa de Valladolid, con tallas policromadas de gran valor artístico de maestros como Gregorio Fernández o Alonso Berruguete, atrae anualmente a visitantes de toda España y el resto del mundo.
Valladolid es una ciudad de museos: el Museo Nacional de Escultura, de relevancia internacional, está en plena ampliación (proceso que incluye la restauración del histórico Colegio de San Gregorio, la Casa del Sol, la iglesia de San Benito el Viejo y el Palacio de Villena, éste último ya abierto). La gran desconocida Catedral de Nuestra Señora de la Asunción, obra de Juan de Herrera. Al margen, hay museos de reciente construcción como el de la Ciencia, otros en proyecto entre los que destaca el del Cine y la Comunicación y otros ya asentados como el insólito Museo Oriental o el Museo Arqueológico. Asimismo es referencia importante en la difusión del arte contemporáneo, desde su fundación, el Museo Patio Herreriano, inaugurado por sus Majestades los Reyes.
La ciudad despunta además en el plano cultural. Anualmente se celebra la 'Seminci', el segundo festival de cine más importante de España tras el de San Sebastián y hasta 4 premios Cervantes (la máxima distinción literaria en lengua castellana) están vinculados a Valladolid: Miguel Delibes, Jorge Guillén, Francisco Umbral y José Jiménez Lozano (los dos primeros son de hecho naturales de la ciudad). Otros autores destacados nacidos en la ciudad son José Zorrilla, Gaspar Núñez de Arce, Rosa Chacel o Gustavo Martín Garzo.
Si el tiempo guarda silencio y no se inmiscuye con sus lamentos en la Semana de Pasión, las diecinueve cofradías vallisoletanas cobrarán nuevamente el protagonismo que merecen. Su devoción, talento y respeto por la tradición recordarán que la historia de la Semana Santa en Valladolid se remonta al 16 de marzo de 1848 o que las procesiones por aquel entonces se celebraban en el interior de los conventos, lugares donde nacieron las cofradías más antiguas como Santa Vera-Cruz, La Piedad, La Pasión y Nuestro Padre Jesús Nazareno.
Actualmente, niños, jóvenes y mayores verán desfilar por las calles una de las principales exposiciones de imaginería religiosa del mundo, tallas que han permitido que la Semana Santa de Valladolid sea declarada de Interés Turístico Internacional.
Pasos como la ‘Virgen de las Angustias’, una de las principales tallas de Juan de Juni, ‘La Sagrada Cena’, de Juan Guraya, ‘La Oración del Huerto’, de Andrés de Solanes, ‘El Señor Atado a la Columna’, de Gregorio Fernández, o ‘Las lágrimas de San Pedro’, de Juan de Ávila, recuerdan al ciudadano que la religión está ligada al arte, y que la belleza preside la Semana de Pasión en todas las calles, donde el silencio y el respeto por la tradición adquieren un significado diferente.
La Semana Santa vallisoletana no sólo se distingue por la belleza e importancia artística de sus pasos, que pueden contemplarse, prácticamente en su totalidad, en la ‘Procesión General del Viernes Santo’, sino por la originalidad y distinción que imprimen algunas cofradías a sus procesiones.
Pero todas son dignas de ver, todas tienen su encanto, todas poseen ese halo de misterio y majestuosidad que convierten a este acontecimiento religioso en algo más que un simple paseo por calles y pueblos; lo transforman en el mejor ejemplo del respeto por las tradiciones.
El soterramiento del ferrocarril (que se espera que este realizado en el año 2007, con la llegada del Tren de Alta Velocidad que enlazará Valladolid con Madrid) fue retrasado por las discrepancias entre las administraciones municipal, autonómica y nacional sobre su trazado. No obstante, en verano de 2005 se alcanzó un acuerdo definitivo sobre el mismo. El soterramiento del tren en Valladolid supondrá una importante modificación de los usos del suelo en toda la franja que actualmente ocupa el tendido férreo. La desaparición del mismo eliminaría por fin la línea divisoria que parte actualmente la ciudad, dejando espacio para nuevos usos públicos y áreas residenciales.
Con todo, las expectativas derivadas de la nueva red ferroviaria, que incluyen la posible revitalización de la economía de la ciudad, chocan con una situación demográfica caracterizada por el envejecimiento de la población y una dinámica natural negativa, si bien en menor grado que el conjunto de la Comunidad Autónoma. El aumento del número de inmigrantes desde finales del siglo XX ayuda a paliar en parte esta situación, si bien las políticas restrictivas en cuanto al cupo de trabajadores extranjeros permitido desde el año 2002 están perjudicando gravemente los intereses del sector empresarial, especialmente en los casos de la hostelería, la construcción y el servicio doméstico.
Irremediablemente, Valladolid padece una grave crisis industrial, fruto de la excesiva dependencia que la ciudad tiene del sector del Automóvil, centrada en torno a las fábricas de motores y montaje de Renault España (anteriormente FASA-Renault), en la última de las cuales se fabrica en exclusiva el modelo 'Modus', que no está cumpliendo las expectativas de ventas, lo que repercute también en otras industrias auxiliares dependientes de Renault y dedicadas a tareas como la fabricación de asientos.
Es destacable también, los actuales intentos de comarcalización de la provincia, que redundarían en la creación de la comarca de Valladolid y su alfoz, englobando en esta institución al Ayuntamiento de la ciudad y a los de los municipios de sus alrededores (Laguna de Duero, La Cistérniga, Arroyo de la encomienda, Simancas, Zaratán, etc.).